miércoles, 30 de enero de 2019

CASA BIOCOMPATIBLE


Más allá de la casa ecológica y saludable, existe otro concepto más amplio, integrador y holístico: la casa biocompatible.

La compatibilidad es la cualidad de mantener una buena relación con algo o alguien. Decimos que somos compatibles cuando conseguimos un equilibrio en la relación. En este caso nos interesa la relación entre nosotros y nuestra casa.


Bio, del griego "bios" significa "vida". Todos sabemos qué es la vida, pero veamos cómo la define el diccionario: "capacidad de nacer, crecer, metabolizar, responder a estímulos externos, reproducirse y morir". Bastante limitada, pero de momento nos sirve.  


Por tanto uniendo las dos palabras, tenemos que la biocompatibilidad es la compatibilidad biológica, es decir, la buena relación entre dos organismos vivos. También podríamos decir que es mantener una buena relación con la vida o con todo lo vivo. Y lo que nos interesa en este caso: la buena relación entre una casa y sus habitantes. 




Evidentemente la casa no es un ser vivo, pero -como explicamos más adelante- podemos crear las condiciones para que su funcionamiento sea lo más parecido a un ecosistema natural. De esta forma la relación entre la casa y sus habitantes, será biocompatible y no generará problemas de salud.

"La casa es una edificación destinada a ser habitada, capaz de proveernos de las condiciones adecuadas para protegernos de las inclemencias climáticas y debe constar de ciertos elementos para que nuestra vida en su interior sea confortable."

Otra definición limitada, pues no tiene en cuenta ciertos aspectos importantes que son los que marcan la diferencia entre una simple edificación y un ecosistema biohabitable.


¿Y qué es una casa sino un ecosistema? "un ecosistema es un sistema biológico formado por una comunidad de organismos vivos y el medio físico donde se desenvuelven y relacionan". Por tanto, un grupo de humanos compartiendo un espacio físico (casa) evidentemente, es un ecosistema. 



El problema actual con este ecosistema (humanos + casa) es que sus habitantes son seres biológicos, pero la casa no. Al menos las casas modernas en las que vivimos la mayoría de nosotros. ¿Por qué? porque casi todas están construidas con materiales sintéticos y de muy baja calidad, como por ejemplo los reciclados, que aunque ayuden a reducir los residuos, contienen demasiados aditivos. Esta situación impide la biocompatibilidad, por tanto crea un desequilibrio en el ecosistema que nos ocupa.

Dicho desequilibrio se traduce en problemas de salud en sus habitantes y en problemas de  funcionamiento en la casa. Es fácil entender que si el espacio físico que te envuelve el 80% de tu tiempo tiene poca calidad biológica, tú sufres las consecuencias. 


¿Cómo te sientes en la montaña, en la playa o en un bosque? seguramente más  relajado, tus latidos se sincronizan, respiras mejor, los músculos se destensan, el ruido mental disminuye y tu cuerpo se pone en "modo biocompatible" con el entorno... se "afina" como un instrumento musical. Para comprobarlo basta con abrazar un árbol, caminar descalza o bañarte en el mar, para sentir cómo tu cuerpo se carga de energía. Son los electrones de la Tierra, la vida. Esa vida es la que debemos atraer hacia nuestras casas, ese aire puro, ese silencio, ese confort y esa vitalidad que uno siente cuando conecta con la Naturaleza. Convirtamos nuestra casa en un fractal natural!


Imitando a la Naturaleza podemos crear un ecosistema vivo donde todo fluya en equilibrio, evitando las interferencias y dotando al espacio del máximo confort, bienestar, salubridad y eficiencia. Materiales, color, luz, forma, proporción... la sabia combinación de todo ello, da como resultado la casa biocompatible


La buena noticia es que ya no es necesario ir a vivir al campo para recuperar (o no perder) la salud. Primero porque "no es oro todo lo que reluce"... también hay tóxicos en el aire provenientes de cultivos, antenas de telefonía, transformadores, o simplemente la casa que has elegido, está contaminada debido a los materiales de construcción que se han usado. Evidentemente, en el exterior siempre habrá menos tóxicos que en una ciudad, pero recuerda... pasamos el 80% de nuestro tiempo en espacios cerrados, por lo tanto ¿dónde es más importante intervenir para tener un espacio saludable y biocompatible? en tu casa. 

Si te ocupas de tu salud activamente, es vital que te ocupes de la salud de tu casa con la misma intensidad. Una casa enferma o con baja biohabitabilidad, es una fuente de problemas para sus moradores. La mayoría de los problemas de salud provienen de un espacio insano, tal como comprobó el Dr. Ernst Hartmann, licenciado en medicina por la Universidad de Heidelberg, el cual dedicó gran parte de su vida a estudiar la relación entre la enfermedad y la radiación telúrica. 

Sin embargo, esta ciencia natural llamada Geobiología, ha evolucionado y ahora tiene en cuenta muchos otros factores, como son la composición de los materiales, la forma, la luz, la contaminación electromagnética artificial, etc. 


Hasta finales del Siglo XIX los materiales que se usaban para construir eran en su mayoría naturales. A mediados de ese siglo, un empresario británico patenta el cemento Portland que deriva en el hormigón actual (aunque básicamente fue una mala copia modernizada del antiguo hormigón romano de tierra cruda)... este hormigón moderno, es uno de los materiales más depredadores del medio ambiente, por su alto coste de fabricación, sobre todo en cuando a consumo energético y por ser el causante de que se dinamiten tantas montañas (canteras) destruyendo y/o alterando la Naturaleza. 

De hecho, el cemento se inventó en la Antigua Grecia hará unos 3.000 años, pero entonces se fabricaba con arcilla, yeso, cal y tierra volcánica... todos elementos naturales y sin añadir un solo aditivo químico, a diferencia de ahora. Los romanos también lo adoptaron después, variando ligeramente la composición; y para confirmar la calidad del material, tenemos el Panteón de Agripa en Roma, que lleva casi 2.000 años en pie, así como miles de edificios en todo el mundo, construidos por nuestros ancestros, con tierra, piedra, madera y poco más. 



¿Y cuál es exactamente el problema?

Como he dicho, en un ecosistema debe haber armonía entre sus habitantes y el medio en el que se desarrollan. Esa armonía se consigue creando afinidad entre ellos, es decir, una especie de sintonía vibracional o dicho de forma más mundana, buen rollo. 

Para conseguir ese buen rollo, es necesario que todos los elementos que componen la casa por dentro y por fuera (estructura e interiores) sean biológicos... igual que lo son los humanos que la habitan.

Pero lamentablemente esto no es así... la mayoría de los materiales modernos no son biológicos sino sintéticos, además de estar hiper-procesados y saturados de químicos tóxicos, conservantes, ignifugantes, aditivos, plásticos, etc.  Este tipo de materiales no emanan energía vital armónica sino un campo eléctrico caótico. La energía vital se puede medir mediante el voltaje que emite un cuerpo. Todas nuestras células emiten un voltaje (energía, vida) que es el que nos mantiene vivos...  ese voltaje debe vibrar en una frecuencia armónica; cuando no lo hace, aparece la enfermedad. Si los materiales que nos envuelven no emiten un voltaje armónico, ¿qué crees que nos provocan? enfermedad. Por lo tanto hay que rodearse de materiales naturales y vivos!




El físico e inventor Dan Winter, es capaz de medir la energía vital de cualquier cosa... animada o inanimada.  

Según sus investigaciones, estos son los materiales con mayor y mejor voltaje:
  • Oro
  • Paladio (grupo del platino)
  • Granito
  • Piedra caliza
  • Basalto
  • Maderas duras
  • Algodón (mejor de cultivo orgánico)

Y estos son los materiales con menor y peor voltaje:
  • Aluminio
  • Acero
  • Plástico
  • Poliester

El campo eléctrico de los cuatro peores materiales, envenena la vida porque impide que el campo de carga (nuestra aura o campo bioeléctrico natural) pueda respirar y que irradie fractalmente. Es decir, nos mantiene en un estado anti-natural de estrés continuo... lo que lleva indefectiblemente a la vejez, la enfermedad y a la muerte prematura.

Por ejemplo, dentro de un edificio metálico (muchos de los modernos son de acero y hormigón) el aura se contrae, no puede expandirse. Esa situación soportada durante años, es garantía de baja vitalidad lo cual lleva a la enfermedad. 

La moda de reciclar contenedores marítimos como viviendas, es una de las más dañinas. Incluso aunque se conecte a una buena toma a tierra para derivar los campos electromagnéticos, el aluminio o acero corrugado con el que están fabricados, hace que actúen como recipientes quita-vidas... de hecho, hasta su forma es la de un ataúd. Pueden tener gracia, pero maldita la gracia si te enferman, no?


Nunca vivas en un recipiente metálico... tú no eres una cosa, eres un ser vivo. 


Vale, entonces dónde deberíamos vivir? pues en una casa construida con materiales 100% naturales... porque haberlos haylos, solo que a día de hoy, como todo lo "bio", "eco" y "sostenible" se ha puesto de moda, se ha prostituido tanto el concepto como la palabra. Además de usarlo muchas empresas como "green washing", es decir "un lavado de cara verde" para parecer que son sostenibles. Pero ni lo son, ni lo pretenden ser... solo buscan más cuota de mercado y más beneficios.

Un buen ejemplo de "green washing" lo tenemos con las pinturas. Hace unos 20 años, los fabricantes de pinturas plásticas (puro petróleo) usando su bola de cristal, vislumbraron una ola verde... lo tradujeron a beneficios y ¿qué hicieron? fabricar pinturas naturales? no. Usar sus mismas pinturas de petróleo, variando un 5% la composición (disolvente x agua). El 95% restante sigue siendo petróleo o sea plástico, pero como no huele a disolvente y la normativa española y europea es tan laxa, les dan todo tipo de etiquetas verdes... y a vender! o más bien a engañar a los que creen que compran un producto natural. 

¿Recuerdas las investigaciones de Dan Winter? "el campo eléctrico del plástico envenena la vida e impide que nuestra aura respire e irradie fractalmente". Pues eso es lo que pasa en tu casa pintada con pintura plástica (por mucho que lleve una etiqueta ecológica, sigue siendo plástico). Solamente cambiando la pintura plástica por una pintura 100% natural, mejoras la biohabitabilidad de tu casa entre un 40% y un 60%. Las paredes son nuestra tercera piel; debemos cuidarlas casi tanto como a nuestra propia piel... si no, la casa no respira, se asfixia y te asfixia a ti. 

Otro grave problema es la contaminación electromagnética. Vivimos rodeados de electricidad, ondas y radiaciones artificiales. Éstas provienen de la propia instalación eléctrica de las casas, de antenas de telefonía, wifi, torres eléctricas, móviles... y un sinfín de electrodomésticos, siempre conectados al circuito eléctrico, por donde van pasando electrones de forma caótica. ¿Crees que esos electrones solo circulan por dentro del cable? rotundamente no. Eso pasaría si el cable fuese apantallado (los que nosotros utilizamos en las obras), pero no es para nada lo habitual, es una excepción. 


La electricidad se escapa de los cables, atraviesa las paredes y "carga" todos los materiales, muebles y objetos de tu casa, contaminándola... y por supuesto, te carga a ti. ¿Cómo? generando un campo electromagnético artificial que te mantiene en constante estrés... tú quizá no lo notes, pero tu cuerpo sí. Cuando te sientes irritable, cansada, cuando tienes contracturas repetitivas, dolor articular o de cabeza, insomnio, despertares nocturnos, niños que no duermen, apatía... hay muchos síntomas directamente relacionados con la contaminación electromagnética. Ya existe solución, solo hay que saber localizar el foco del problema y neutralizarlo con los productos o materiales adecuados. 


El dormitorio es la estancia a la que debemos dar prioridad para crear un espacio biocompatible y bioenergético; libre de geopatías, libre de tóxicos y aislado de la contaminación electromagnética, porque no solo es donde pasamos la tercera parte de nuestra vida, sino que durante el descanso nocturno el cuerpo aprovecha para regenerarse. Si no puede hacerlo debido a las agresiones ambientales, lógicamente aparecen las enfermedades. 




Afortunadamente ya existen suficientes materiales y productos naturales, libres de tóxicos, como para construir o reformar una casa para que sea 100% vital y saludable, donde sus habitantes se carguen de salud y no de estrés. 

Pero cuidado con las imitaciones y el "green washing" de la mayoría de los materiales... hay que tener un gran conocimiento de los productos, de la materia prima y saber leer las fichas técnicas, si no, te arriesgas a comprar un producto sintético "con etiqueta". Si no tienes esos conocimientos o no tienes tiempo para adquirirlos, confía en profesionales con experiencia, como nosotros ;) 

Quisiera hacer una mención a los "objetos armonizadores" tan de moda: siempre son complementos; nunca un mandala, una escultura de geometría sagrada o una orgonita, podrá ser tan efectiva como un material con unas características biológicas, físicas y técnicas concretas. Nuestros cuerpos son físico/energéticos, por tanto necesitan estar rodeados de materiales físico/energéticos. En una casa donde ya se ha realizado una intervención físico/energética con materiales, se puede usar un armonizador para mantener activo y ordenado el flujo de energía... pero poner un armonizador sin haber intervenido en la parte material, es como poner unas gotas de agua limpia en un vaso lleno de agua sucia. 


En los últimos 10 años, con el boom de lo verde, algunos arquitectos han tomado un rumbo más sostenible. También ha surgido alguna empresa dedicada a reformar viviendas con criterios de ecología y salubridad. Incluso cada vez hay más promociones de "casas ecológicas". Todos estos profesionales y empresas (salvo alguna excepción) han salido del horno hace poco, por tanto tienen poca experiencia y conocimientos. Con esto no quiero decir que no hagan bien su trabajo, pero mis casi 30 años de experiencia como especialista en la casa saludable, son difíciles de igualar.  De hecho, gran parte de mi trabajo es como consultora experta en biohabitabilidad para promotores, constructoras, inmobiliarias, arquitectos y también para la administración pública.  

En nuestro futuro inmediato está la Casa Bioenergética... otro nivel, solo para personas que realmente sientan esa conexión con su entorno y sean conscientes de la necesidad de crear un ecosistema sano y equilibrado, donde realmente vivir y no solo sobrevivir. 


La Casa Bioenergética es un espacio regenerador, donde todos sus elementos tanto físicos como no físicos (forma, luz, proporción, color) funcionan como un organismo vivo, inteligente y extremadamente eficiente, cuyo objetivo es proporcionar salud y vida a sus moradores. La biodomótica será una parte esencial, así como el diseño en base a la proporción áurea. En realidad, lo que estamos diseñando es el hábitat del futuro. Actualmente trabajamos en la primera fase de desarrollo del proyecto y esperamos construir el prototipo durante el presente año 2019.

Conclusión: da igual si prefieres una cabaña en el bosque, un loft urbano industrial o una casa rústica de pueblo, si te gusta el estilo minimalista, la vanguardia o el lujo, lo importante son los materiales que te rodean. Los materiales se adaptan a tu sentido estético, por tanto... vía libre!







Si has llegado hasta aquí, te felicito... porque muy pocos llegan ;) 

Significa que entiendes tu íntima relación con el entorno donde te desenvuelves, la importancia de rodearte de vida, de salud y de bienestar... porque eso es lo que atraerás a tu vida. 

Por favor, olvídate de que todo lo ecológico es más caro porque no es así en absoluto. Lo que es caro son los materiales baratos, porque ese "aislamiento" que te ha costado 1,50€/m2, dentro de 5 años no existirá... se habrá degradado, podrido o compactado. Por tanto tendrás dos opciones: instalar otro aislamiento (más obras, más dinero) o pasar frío en invierno y calor en verano. Si en cambio optas por un buen aislamiento natural de cáñamo, lana de oveja, corcho o algodón, te durará toda la vida... la tuya y la de los que vengan detrás tuyo. Eso sí es sostenibilidad. Y lo más importante... tu casa te protegerá y mantendrá tus niveles vitales altos. Eso sí es salud. 

Si después de leer el artículo tienes claro que quieres vivir en una casa biocompatible y/o bioenergética, tenemos varias opciones para ofrecerte. Para empezar es necesario realizar un estudio geobiológico del lugar. Una vez hecho, te entregamos el diagnóstico junto con las soluciones adecuadas. A partir de ahí tú decides cuándo y cómo quieres intervenir en tu casa y el nivel de actuación. Podemos hacer una reforma integral, una reforma parcial o simplemente pequeños cambios progresivos. Básicamente dependerá de tu presupuesto y de tus necesidades. 



MÍNIMO - 50€

Servicio a distancia. Necesito geolocalización de tu casa (google maps), fotos del interior y planos, aunque no sean a escala. Para el estudio a distancia utilizo el Biómetro de Bovis y la técnica de visualización remota. Con esto sabremos si tu casa está sana o enferma y en qué grado. 

  • Medición del nivel de biohabitabilidad general (+/- 20% error)
  • Localización antenas telefonía alrededor de la casa
  • Informe de diagnóstico con correcciones necesarias
  • Dossier de recomendaciones generales para mejorar la calidad ambiental


BÁSICO - 2€/m2 (casa de 80 m2 = 160€)

Desplazamiento al domicilio. Los planos no son necesarios pero si los tienes, mejor.

  • Mediciones de baja frecuencia en dormitorios y zonas de trabajo/estudio
  • Localización de geopatías en dormitorios y zonas de trabajo/estudio
  • Localización de antenas telefonía alrededor de la casa
  • Medición del nivel de biohabitabilidad general
  • Informe de diagnóstico con correcciones y soluciones concretas
  • Dossier de recomendaciones generales para mejorar la calidad ambiental


COMPLETO - 3€/m2 (casa de 100 m2 = 300€)

Desplazamiento al domicilio. Los planos son necesarios.

  • Mediciones de baja frecuencia en toda la casa
  • Localización de geopatías en toda la casa
  • Localización de antenas de telefonía alrededor de la casa
  • Medición del nivel de biohabitabilidad en cada una de las estancias 
  • Test de biocompatibilidad
  • Feng Shui básico
  • Informe de diagnóstico con correcciones y soluciones concretas
  • Dossier de recomendaciones generales para mejorar la calidad ambiental
  • Descuento en la compra de productos y materiales si supera los 200€


Nota: Al precio del básico y del completo se añadirá el coste del desplazamiento si es fuera de la ciudad de Barcelona.


Contacto

Cristina Rueda
Tlf 622 37 39 70
crisdauer@gmail.com